Resulta sencillo que los adolescentes modifiquen su conducta por influencias externas (medios de comunicación, compañeros de la escuela o de su comunidad o grupo de amigos) o tienen valores que no concuerdan con la convivencia de la sociedad en la cual se desarrollan.
El hecho de que un hogar atraviese una situación ‘’difícil’’, no incide en la formación de valores, juicios o criterios que se les enseñe y practiquen. El psicólogo Vicente Hidalgo considera que la mejor edad para educar en valores está entre los seis y los doce años; ya que hay una disposición natural a desarrollar una intensa actividad, siendo el periodo óptimo para educar hábitos intelectuales y de conducta.
Para el especialista Hidalgo, la adolescencia es considerada una de las etapas más complejas porque en ella se forma dos partes muy importantes: por un lado su identidad (quién es) y por otro lado su auto-imagen (quién cree que es). “El joven necesita confirmar que la manera en la que se ve a sí mismo tiene una continuidad con su pasado y, además concuerda con la percepción que los demás tienen de él. ¿Qué ocurre cuando hay discordancia? Es probable que aparezca la rebeldía”, dice Hidalgo.
Hidalgo indica que hay varios autores que hablan sobre la conducta de un adolescente, pero cada uno de ellos engloba su perspectiva en diferentes ámbitos. Para él, sin duda es Erik Erikson quien postula una de las teorías más extendidas y aceptadas. Esta es Llamada la teoría del desarrollo psicosocial. “Es así que él menciona que cada una de las etapas de un adolescente se ven determinadas por un conflicto que permite el desarrollo individual. Cuando la persona logra resolver cada uno de los conflictos, crece psicológicamente”, dice el especialista.
Este comportamiento denominado ‘’rebeldía’’ es completamente normal, indica el psicólogo, es allí donde los adultos deben de actuar con paciencia, autoridad. Para él, el problema aparece cuando la rebeldía se excede de la normalidad y los padres no saben lidiar con ella. Se sugiere establecer normas, limites, gestión de emociones y no protegerlos de las consecuencias de las acciones de ellos.
Para los padres, Hidalgo recomienda un sin número de libros de diferentes autores explicando diferentes teorías y guías, pero para comenzar en este mundo de adolescencia “difícil” podría sugerir estos libros:
*Disciplina sin lágrimas: Una guía imprescindible para orientar y alimentar el desarrollo mental de tu hijo de los autores Daniel J. Siegel; Tina Payne Bryson; Joan Soler Chic. Aquí se define el verdadero significado de la palabra “disciplina” (instruir sin gritos ni regañinas), los autores explican cómo establecer una conexión con el niño, redirigir las emociones y convertir una rabieta en una oportunidad para crecer.
*Tormenta cerebral: El poder y el propósito del cerebro adolescente- Autor Daniel J. Siegel. En este libro se desmantela una serie de mitos populares sobre la adolescencia, por ejemplo, que es una simple fase de «inmadurez» llena de comportamientos a menudo “enloquecidos” para descubrir cómo reaccionar.
*Adolescencia Cómo Entender A Mi Hijo Adolescente- Autora Bárbara Tovar. Habla como lidiar con los hijos adolescente, en sus etapas más complicadas. Y guiar a los padres para tener situaciones conciliadoras.
Para consultas psicológicas el teléfono del psicólogo Vicente Hidalgo es 0980719595. (I)
