Luego de los impactantes desastres que dejó el paso el huracán Ian, ahora los residentes de las zonas afectadas se están topando con una nueva amenaza en Florida, una rara bacteria «come carne», también conocida como bacteria devoradora de carne o vibriosis, que causa estragos en los cuerpos de las personas que la tienen.
El terror no cesa, lo peor del asunto es que se trata de una bacteria que previene y prospera en las aguas marinas de sitios cálidos, por lo que el movimiento de aguas que causó el huracán hizo que la misma se extendiera por una gran zona poblada y desde entonces los casos registrados no han parado de subir, preocupando a las autoridades.
De acuerdo al Departamento de Salud de Florida, desde el viernes 14 de octubre se han reportado 37 casos nuevos de personas afectadas por la bacteria, sumando 65 en todo el año. En casos extremos, la bacteria puede provocar infecciones en la sangre, lesiones cutáneas con ampollas, amputaciones o la muerte.
Los síntomas de la infección por vibrio, o vibriosis, incluyen diarrea acuosa, calambres abdominales, náuseas, vómitos, fiebre y escalofríos. No siempre se necesita tratamiento y la enfermedad grave es rara, pero los médicos prescriben antibióticos en los casos más persistentes, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés).
Esta bacteria es conocida en algunas partes del mundo como la “bacteria de la playa” y es bastante común que las personas que viven cerca del mar o que van mucho a la playa sean afectadas de forma leve.
El problema real ocurre cuando aparece la bacteria mientras una persona presenta heridas en la piel. “La vibriosis causa aproximadamente 80.000 enfermedades y 100 muertes en Estados Unidos cada año”, dice el CDC en su sitio web.