Innovación, acceso a medicamentos, evolución regulatoria y sostenibilidad fueron los cuatro ejes del I Encuentro de Innovación y Sostenibilidad en Salud ALFE 2026, que reunió en Guayaquil a autoridades, expertos, academia y representantes del sector farmacéutico.

El futuro de la salud exige sistemas capaces de incorporar los avances científicos y tecnológicos, acompañarlos desde la regulación y generar condiciones que permitan un acceso oportuno y sostenible. Bajo esta perspectiva se desarrolló el I Encuentro de Innovación y Sostenibilidad en Salud ALFE 2026, organizado por la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos Ecuatorianos (ALFE), que representa a 16 laboratorios farmacéuticos nacionales, multilatinos y multinacionales.
Durante la jornada, autoridades, especialistas nacionales e internacionales, academia y representantes del sector farmacéutico analizaron cuatro desafíos estrechamente vinculados: la incorporación responsable de la innovación, el acceso oportuno a medicamentos, la evolución de los procesos regulatorios y la sostenibilidad del sistema de salud.
El encuentro se consolidó como un espacio técnico y plural para compartir evidencia, experiencias internacionales y perspectivas sobre los cambios que enfrenta el sistema sanitario ecuatoriano, con énfasis en la necesidad de fortalecer la toma de decisiones basada en evidencia y promover una articulación entre los distintos actores del sector.
La innovación farmacéutica y las nuevas tecnologías entran en la agenda
Uno de los contenidos de la jornada estuvo a cargo del Dr. Thomas Kirchlechner, especialista en Política e Inteligencia Regulatoria de Biosimilares de Sandoz, quien cuenta con más de 23 años de experiencia en la industria farmacéutica y una trayectoria de dos décadas en asuntos regulatorios biofarmacéuticos globales.
Kirchlechner es miembro del Comité de Biosimilares de la Asociación Internacional de Medicamentos Genéricos y Biosimilares (IGBA) y participa en la revisión de directrices internacionales, talleres con autoridades sanitarias y congresos especializados en distintas regiones, incluyendo Latinoamérica.
Durante su intervención abordó las tendencias que están transformando la innovación farmacéutica y los desafíos regulatorios asociados con estas tecnologías.
Su participación permitió analizar el desarrollo de medicamentos biotecnológicos y biosimilares desde una perspectiva de evidencia científica, calidad, seguridad y eficacia, así como la importancia de contar con marcos regulatorios capaces de acompañar la evolución de la ciencia y responder a las necesidades de los sistemas sanitarios.
La conversación también permitió examinar el papel que pueden tener las nuevas alternativas terapéuticas dentro de sistemas de salud que buscan ampliar el acceso y utilizar de manera responsable sus recursos.
“La innovación farmacéutica está transformando las posibilidades terapéuticas. El desafío es que los sistemas de salud cuenten con las condiciones regulatorias y técnicas necesarias para incorporar estas tecnologías de manera responsable y con base en evidencia”, señaló el Dr. Thomas Kirchlechner.
Regulación y acceso: cómo acompañar la velocidad de la innovación
La evolución tecnológica plantea también un desafío para los sistemas regulatorios: mantener estándares rigurosos de calidad y seguridad, al tiempo que se desarrollan procesos capaces de responder de manera eficiente a nuevas tecnologías y necesidades sanitarias.
En este eje, la Dra. María Garola, especialista en Asuntos Regulatorios de Sandoz, farmacéutica y bioquímica, con una Maestría en Corporate Compliance y más de 15 años de experiencia en asuntos regulatorios, calidad y cumplimiento en la industria farmacéutica, abordó aspectos relacionados con eficiencia regulatoria, registros condicionados y mecanismos que pueden
contribuir a favorecer un acceso más oportuno a medicamentos.
Su trayectoria incluye proyectos regulatorios en América Latina, Estados Unidos y Europa, así como el diseño de estrategias regulatorias para medicamentos sintéticos y biológicos, análisis de vías de registro y acceso al mercado, preparación y evaluación de expedientes CTD, requisitos CMC, farmacovigilancia y gestión de riesgos.
La discusión partió de una premisa: una regulación eficiente no significa reducir estándares, sino buscar mecanismos que permitan optimizar procesos, fortalecer la toma de decisiones basada en evidencia y reducir barreras innecesarias, manteniendo las condiciones de calidad, seguridad y eficacia requeridas.
Este desafío adquiere especial relevancia en Ecuador, donde la modernización regulatoria y la capacidad de respuesta de los procesos sanitarios forman parte de las condiciones necesarias para favorecer un acceso oportuno a medicamentos y acompañar la evolución de la ciencia y la tecnología.
Sostenibilidad: utilizar mejor los recursos para atender las necesidades de salud
La sostenibilidad fue otro de los ejes centrales del encuentro.
La discusión planteó que un sistema sanitario sostenible no es simplemente aquel que gasta menos, sino aquel que busca utilizar de manera eficiente sus recursos para garantizar acceso oportuno, calidad y atención a las necesidades de una población que demanda cada vez más y mejores alternativas terapéuticas.
Desde esta perspectiva, la competencia y la incorporación de nuevas alternativas terapéuticas pueden contribuir a generar oportunidades de eficiencia, siempre dentro de procesos de evaluación y toma de decisiones sustentados en evidencia y considerando las necesidades del sistema de salud.
La Dra. Ruth Jimbo y el economista Ricardo Yajamín, especialistas ecuatorianos en sistemas de salud, políticas públicas y economía de la salud, aportaron a esta discusión una mirada sobre los desafíos que enfrenta Ecuador para avanzar hacia modelos sanitarios sostenibles.
«El desafío no es elegir entre innovación y sostenibilidad; es encontrar modelos que permitan que la innovación sea sostenible y llegue a más pacientes. Innovación, genéricos y biosimilares no compiten entre sí: se necesitan mutuamente para que el sistema de salud pueda responder a las distintas necesidades de nuestra población», señaló María Gabriela Moncayo, directora ejecutiva de ALFE.
Del conocimiento a las decisiones
Uno de los principales objetivos del encuentro fue conectar la discusión científica y técnica con los desafíos concretos que enfrenta el sistema de salud ecuatoriano.
La incorporación de nuevas tecnologías no depende únicamente de su desarrollo o aprobación. También requiere regulación eficiente, mecanismos de financiamiento, procesos de adquisición adecuados, información para los profesionales de la salud, farmacovigilancia y decisiones sustentadas en evidencia.
Por ello, el encuentro buscó generar una conversación que trascendiera una tecnología o categoría específica de medicamentos y permitiera analizar de manera integral las condiciones necesarias para que la innovación pueda contribuir al acceso, la eficiencia y la sostenibilidad del sistema sanitario.
En el caso de Ecuador, esta mirada integral resulta especialmente relevante frente a la necesidad de avanzar en acceso oportuno a medicamentos, fortalecer los procesos regulatorios y promover decisiones que consideren tanto la evidencia disponible como las condiciones y necesidades propias del sistema de salud.
“Como gremio, creemos que las grandes decisiones sobre el futuro de la salud deben construirse con evidencia, diálogo y participación de los distintos actores. Nuestro papel es facilitar este tipo de espacios para conectar conocimiento, experiencia y distintas perspectivas sobre los desafíos del sistema de salud”, afirmó Moncayo.
Una agenda que mira al futuro del sistema de salud
El I Encuentro de Innovación y Sostenibilidad en Salud ALFE 2026 dejó así una conversación que va más allá de una tecnología específica: cómo preparar al Ecuador para un escenario en el que la innovación farmacéutica, la evolución regulatoria, el acceso y la sostenibilidad deberán avanzar de manera articulada.
Para ALFE, generar espacios de diálogo entre autoridades, expertos, academia y representantes del sector farmacéutico forma parte de su rol gremial y de su compromiso de contribuir, desde una perspectiva técnica y plural, a la discusión sobre los desafíos y oportunidades del sistema de salud ecuatoriano.
El encuentro también evidenció la importancia de fortalecer la colaboración entre los distintos actores del ecosistema de salud, promoviendo el intercambio de conocimiento, la discusión técnica y la toma de decisiones basada en evidencia como elementos necesarios para avanzar hacia un sistema más sostenible y con mejores condiciones de acceso para la población.



